21.1.09

75 metros

Hace algo más de nueve meses una veintena (¿o seríamos incluso una treintena?) de personas estábamos tragando polvo, pasando frío, engullendo sándwiches, quemando neumáticos para obtener humo negro, madrugando para recorrer aquellas pistas de tierra antes de que saliera el sol y rezando por encontrar, al volver aquella última curva, en medio de aquella llanura todavía a oscuras, que las tiendas que habían plantado allá la víspera Marie y todo el equipo de dirección artística seguían en pie.  
Sí, las tiendas seguían allá. 
Y aquí está el resultado. 
Espero que os guste, pero, si no es el caso, por favor, decídmelo para que pueda aprender un poco más de esta experiencia. 



Podéis verlo también (en dos partes, por limitaciones de duración) en YouTube: aquí y aquí. Os recomiendo pulsar la opción de "alta calidad" (abajo a la derecha).

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21 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Muy chulo...Pero no sé si el título destripa mucho el final, ¿no?
Bueno, ya comentaremos...

Ana

11:25 a. m.  
Blogger Martín Barquero said...

Es como el reverso de "Senderos de gloria"; con una bici.

10:45 p. m.  
Anonymous Borja said...

Pobre muchacho. Me recuerda al becario del club de tenis que alisa las pistas de tierra batida. Tantas guerras y seguimos explotando a los más débiles.

11:33 a. m.  
Anonymous laserie said...

Criticar así en corto y por escrito no me apetece nada pero ya que lo pides... (eso sí, en forma de titulares):

El concepto es bueno.

La imagen está muy bien.

La interpretación desigual.

El diálogo es demasiado explicativo o repetitivo.

De d.de arte está bastante bien.

En resumen: notable.


p.d: Ojalá el sargento llevara barba de varios días!

7:46 a. m.  
Blogger Nuvi said...

no me conoce usted de nada, pero yo a usted minimamente de leer su blog desde tiempo ha.
le molestaría que linkara o incrustara el corto en mi blog y en mi facebook? citando procedencia y linkando su blog, por supuesto...

estoy de acuerdo en lo que dice laserie en cuanto al diálogo. no me tensiona. en cambio, y curiosamente, el detalle de arremangarle la manga me tensiona y me enternece a la vez.

no le pongo nota proque no soy profesional...

gracias por adelantado sea su respuesta si, no, ns/nc o la que sea...

12:56 p. m.  
Blogger Daniel said...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Ana... puff, la verdad es que no lo había pensado. Siempre tuvo ese título y nunca imaginé que pudiera adelantar el final... pero ahora me haces dudar, bellaca. Gracias.

Ahora que dices, creo que tienes razón, Martín. Estaría más seguro si... recordara algo de "Senderos de gloria".

Borja, me gusta la comparación con el que alisa las pistas de tenis. ¿Tal vez ha surgido el armatoste que cuelgan del carro de la bici?

Laserie, muchísimas gracias por desmenuzar el corto y por los comentarios. Gracias por las partes positivas y paso a comentar algo de las negativas: sí, el diálogo se puede hacer pesado y denso. Mi idea era, voluntariamente, hacer algo casi teatral, con un conflicto muy claro y verbalizado. Posiblemente demasiado, como dices. Si lo hubiera escrito ahora hubiera cambiado unas cuantas cosas.

Me encanta que comentes lo del sargento y su barba, fue un asunto que pensamos: ya que su función era la de ser el recto, el que personifica el deber, queríamos que su aspecto fuera más pulcro que el de los demás (como si consiguiera afeitarse cuando los demás ya habían dejado incluso de intentarlo). En los últimos planos, en exterior, creo que se nota más esto (pelo revuelto, etc.) pero tal vez sea cierto que en las secuncias de la tienda su aspecto pulcro contrasta demasiado con el de los demás y (por lo tanto) le quita algo de verosimiltud a la situación. Muchas gracias de nuevo por los comentarios, que me servirán para aprender.

Nivu, para mí sería un honor que enlazaras o incrustaras el corto en cualquier sitio. Muchas gracias por los comentarios, especialmente por mencionar lo del capi remangando al soldado, creo que fue una aportación de los actores, que inventaron esa acción para apoyar sus palabras. Luego Cris la montó muy bien y, sí, creo que es de lo que mejor quedó. Inventar un pequeño gesto que , posiblemente, describe mucho mejor la situación que muchas líneas de diálogo.

2:04 p. m.  
Blogger Daniel said...

Nivu, perdón por llamarte Nuvi...
Vamos, al revés, Nuvi, perdón por llamarte...
Bueno, ya nos entendemos, ¿no? ;-)

2:05 p. m.  
Blogger Nuvi said...

PPor supuesto que nos entendemos. Yo le llamos dislexia digital, pero supongo que tiene un nombre "científico" errar en el orden de las letras al escribir en el teclado...


Un saludo y gracias...

2:10 p. m.  
Anonymous laserie said...

Para remarcar que es el tío del "deber" igual hubiera sido mejor que actuara en forma más marcial, más reglamentaría, que destacara más aún sobre la relajación de formas de los demás. Lo de la barba o mejor, lo de la falta de ella, era mejor dejarlo para el chaval, para destacar su bisoñez.

No he comentado nada del sonido pq la mierda de bafles de mi pc no están a la altura, pero "parece" bastante bueno.

¿Pq no nos cuentas más datos técnicos y de la producción?

Aparataje técnico, horas de rodaje y todo eso.

Un saludo

7:38 p. m.  
Blogger Daniel said...

Ok, laserie, voy con algunos datos más: usamos la famosa cámara Red One, de HD, grabamos durante tres días en los Monegros. Las tres tiendas estaban montadas allá en el mismo lugar en el que se grabaron los exteriores, no hubo que trampear nada. El primer día y parte del segundo se dedicaron sólo a las secuencias de interior tienda. El primer día soplaba un viento infernal que se metía en los micros y perjudicaba a los actores.

Hubo que usar radiomicros en bastantes momentos por lo del viento y también por un generador que resultó demasiado ruidoso. Nacho Arenas, el de la edición de sonido, se tiraba de los pelos por el famoso generador (al filtrar los graves se perdía también calidad en el sonido de las voces). La idea del montaje de sonido era usar sonidos de guerra pero siempre como algo lejano, que recordara que estos soldados estaban en una guerra, pero aislados en una zona inhóspita.

Como casi siempre que se graba en exteriores, hubo unos cuantos cambios de condiciones bastante llamativos. Si os fijáis en el plano final, el sol casi había desaparecido para entonces y hubo que hacer lo posible para compensarlo con la poca luz que habíamos llevado.

La corrección de color se hizo en Image Film, en un programa tipo Lustre (no recuerdo el nombre). La idea fue intentar diferenciar el interior de la tienda ,con una foto más dramática, más contrastada, de la del exterior, más naturalista.

7:54 p. m.  
Blogger Martín Barquero said...

Lo decía porque la de Kubrick va de unos soldadillos que se niegan a cumplir una orden suicida, sin ningún propósito práctico, dada por un oficial inhumano completamente alejado de la realidad. Y en el corto todo lo contrario.

Una curiosidad, ¿qué vino antes, la idea del voluntario para una misión suicida o la del paseíllo con suspense?

2:27 a. m.  
Blogger Daniel said...

Ok, Martín, ahora ya me acuerdo de "Senderos de gloria" y entiendo la comparación.

Sobre lo que preguntas: la idea de la historia surgió de algo que ocurría realmente en la guerra Irán - Irak (contado por Robert Fisk en un libro que se titula La Gran Guerra por la Civilización): empleaban adolescentes, casi niños para entrar a despejar los campos de minas. Fisk recuerda haber entrevistado a uno de esos chicos y quedó impresionado por su "fanatismo" por lo seguro que estaba de llegar a otra vida (mejor) tras alcanzar el martirio, como guerrero islámico.

Creo que en ese contexto se entendía la historia muy fácilmente, el reto era trasladar algo así a un escenario, conflicto y tiempo indeterminado.

12:15 p. m.  
Blogger al said...

Felicidades, Daniel. Un gran corto, en el sentido cualitativo, que no métrico.

Espero que éste sea, si no el comienzo, si un paso más, de una larga y fructífera carrera.

7:07 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Coincido con laserie:

Me gustan la idea y su desarrollo, la dirección artística y la fotografía.

A mejorar, algunas interpretaciones, recitativas, en mi opinión, y los diálogos, demasiado explicativos y ya oídos. Los personajes hablan como los personajes de las películas. Les falta autenticidad. Creo que ganaría si alguna de esas frases se sustituye con un simple gesto.

NOTABLE.

4:06 p. m.  
Blogger Daniel said...

Muchas gracias, al.

Gracias a ti también anónimo. Me da rabia que los diálogos suenen tópicos, pero bueno, habrá que currárselo más la próxima vez.

12:00 a. m.  
Anonymous Angela said...

Está fenomenal, enhorabuena. Tiene muchísima tensión, la idea es muy buena y el porvenir que sugiere es muy carpenteriano. Te has lucido, Daniel. Puedes estar orgulloso, espero que tenga una gran trayectoria. Besos.

6:51 p. m.  
Blogger Daniel said...

¡Muchísimas gracias, ang! ¡Pero qué maja eres! Más besos.

8:39 a. m.  
Anonymous Adrián Lara said...

Joder, estoy todavía sobrecogido. Apenas tres apuntes, porque creo que la historia habla con suficiencia sobre sí misma:

1. El hecho de que el espectador sepa que el soldado se dirige hacia la fatalidad no merma en modo alguno la tensión, sino todo lo contrario. Sabemos que se dirige a la muerte pero el suspense que proporciona la posibilidad de que sobreviva está ahí. Muy bien contado.

2. El absurdo del final hace que de forma retroactiva el sacrificio del soldado y el camino que el Capitán recorre hasta aceptarlo tenga aún más fuerza en la memoria del espectador.

3. Lo único que echo de menos es conocer algo más de las motivaciones del soldado para aceptar su sacrificio, más allá de la ignorancia de su edad y el hecho de no servir para la guerra y por tanto tener que demostrar ante los suyos un extra de valentía. Pero dudo que ése sea un defecto de la historia sino una consecuencia de tratarse de un cortometraje. Hay que renunciar a algún punto de vista y te has quedado, en buena lógica, con el del Capitán, que es quien ha de tomar la decisión más difícil (dudo que el Soldado decida voluntariamente ir a morir. Decide otra cosa, cuyas consecuencia son sacrificar la vida).

Enhorabuena, Dani. Un fuerte abrazo.

8:25 p. m.  
Blogger Daniel said...

Muchísimas gracias por todo lo que comentas, Adrián. Sí, para mi el punto más débil de la historia son las motivaciones del chico, en estos tiempos y en esta cultura, no resulta fácil comprenderle.

Me ha hecho mucha ilusión que emplearas la palabra "absurdo", es la que me viene a la cabeza cada vez que veo el humo negro elevándose a lo lejos al final del corto.

1:03 a. m.  
Blogger Lilian said...

Hola Daniel, a mí el corto me encantó, me parece una genialidad la forma de narrar un acontecimiento como este. Me asombra cómo de un retazo de ese universo tan imenso que representó el conflicto Iran-Irak, así como cualquier otra guerra, has podido escribir una historia tan buena, llena de suspenso, sorpresa y sentido del absurdo como han dicho por ahí...
Pienso, que siempre se tiene un público muy variado y visiones diferentes del corto, a mí por ejemplo me gusta el título, si parece muy obvio, no creo que sea por el título en sí, sino por el uso de la palabra "campo minado" en el diálogo, yo la quitaría por completo.
Me gusta el diálogo con la estación central por teléfono me parece clave.
El diálogo con el chico me gusta, pero borraría la línea de la reencarnación, me parece un poco traída de los pelos, no dudo que en esos momentos extremos un personaje de este tipo ya haya meditado sobre la vida después de la muerte, pero preguntarle al chico si cree en la reencarnación, me parece que le quita fuerza a el personaje del capitán, me refiero ¿realmente le importa si el chico cree en la reencarnación?¿por qué? ¿es que acaso el capitán lee metafísica, libros de nueva era o está interesado en el budhismo? de ser así, el personaje toma otro matiz un poco innecesario para la historia. Me parece.
Por el contrario de otro comentario que vi, no dudo de las motivaciones del chico, creo que creer en el cielo y más cuando se proviene de una familia religiosa, es completamente justificable, pero esto es diferente de cultura a cultura.
La fotografía esta buenísima, de verdad se nota que han cuidado todos los detalles, me gusta cuando se muestran los detalles armando la bicicleta, los clavos, las cuerdas y la forma del armatoste se te ocurrió a ti? o también es real?
Haber usado el sepia y apenas detalles en rojo como las tiritas que indicaban las medidas, me parece que le da mucho dramatismo.
Debo agradecerte por el blog anexo que has colocado con los detalles de cuadros y cámaras, excelente ver todo el proceso previo a la realización y además la oportunidad de poder hablar contigo sobre tu experiencia, es fabuloso.
Te tengo varias preguntitas, usaron una sola cámara? ¿cuánto fue el tiempo total de grabación en bruto? y ¿en qué programa realizaron la edición?

Una vez más gracias por compartir este trabajo tan ingenioso, éxito y abrazos :)

4:21 a. m.  
Blogger Daniel said...

Lilian, muchísimas gracias por tus comentarios, la verdad es que me hace mucha ilusión lo que dices.

Sí, estuve a punto de quitar las palabras "campo minado", la intención era hacer que el peligro apareciera como algo abstracto, cuanto más impreciso, mejor.

Tal vez tengas razón en lo de la reencarnación. Posiblemente sea eso lo que haga que la conversación de la tienda se haga un poco larga. Quería conseguir que se creara una relación relativamente cercana y humana entre el capitán y el soldado en muy poco tiempo.

Sí, la conversación por radio tenía que ser clave. También algo abstracto. Una orden llegada desde fuera, de alguien a quien sólo escuchamos.

Gracias por lo que comentas de la fotografía, es de Marc Zumbach, que además era el operador de cámara. Ya he comentado más arriba unas cuantas cosas sobre la cámara y la corrección de color. Sí, la idea de resaltar el rojo nos vino cuando empezamos a discutir el "mecanismo" del bicicarro.

Sobre esto del bicicarro: la idea en guión (se me ocurrió a mi al escribirlo, en el texto de Fisk sobre la guerra Irán Irak no entraba en muchas precisiones) era que el carro llevara dos cubos de pintura goteando a ambos lados (agujereados por debajo) pero eso era más complicado de rodar (si había que hacer varias tomas todo quedaría sucio). Por otro lado, necesitábamos inventar algo que fuera "peinando el suelo" con cierto peso. Entonces se nos ocurrió (en esto fue de mucha ayuda Marc, de foto, y los de dirección artística y construcción de decorados) lo del tablón con los clavos. En general, me suelen gustar mucho los montajes con insertos y planos detalle que sólo se acaban entendiendo al final de la secuencia.

Sobre tus últimas preguntas: sí, usamos una sola cámara Red ONE, fueron tres días de grabación en los Monegros (Aragón) día y medio, aproximadamente, para lo que sucedía dentro de la tienda. Después, el resto. La edición la hizo Cristina Laguna en Final Cut Pro. Posteriormente, corregimos el color durante un día y medio en Image Film (Barcelona) con un programa tipo Lustre.

12:02 p. m.  

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