16.11.10

Análisis de películas: La Red Social (spoilers)

(Advertencia/perogrullada y empiezo: los guiones que “analizo” son los rodados. Todos los guionistas tenemos experiencia de directores que “destrozaron” nuestro guión. Sin embargo, resultaría cansado y difícil buscar y leer los guiones previos al rodaje. Además sería bastante inútil, porque casi ningún lector del blog sabría a qué me estaba refiriendo. Es decir: Sorkin, si tenías una escena que Fincher suprimió en la que se resolvían Todos los Posibles Fallos que cualquier Persona pueda Ver Jamás en "La Red Social", lo siento, aquí hablamos de lo que se ve en la pantalla).

Vamos allá.

"La Red social" es una película dirigida por David Fincher y escrita por Aaron Sorkin, que ha adaptado el libro – reportaje (no ficción) de Ben MezrichMutimillonarios por accidente” (elegantemente subtitulado: "el nacimiento de Facebook, una historia de Sexo, dinero, talento y traición"). Este libro tiene como fuente principal a Eduardo Saverin, cofundador de Facebook. (Luego entenderéis porque me extiendo tanto sobre este asunto).

Breve resumen Mark Zuckerberg crea, con la ayuda de su amigo Eduardo, una red social de inmenso éxito, en el camino, sin embargo, acaba perdiendo a su amigo y quedándose solo.

Estructura (ojo, espoilers por todo)

Detonante: Mark es rechazado por su novia.

Primer acto: Resentido con su novia, Mark crea, con la ayuda de Eduardo, una exitosa página con fotos de alumnas universitarias. Aunque la página le acarrea sanciones y descrédito, también le permite ver una oportunidad de éxito. Y contactar con los hermanos Winklevoss (y su socio Divya Narendra) que le proponen colaborar un proyecto similar pero más elitista. Mark acepta.

Primer punto de giro: Tras escuchar la propuesta de los Winklevoss, Mark decide crear su propia red social exclusiva: (The) Facebook. Eduardo se enrola en el proyecto (minuto 28)

Segundo acto: Mientras relega a los Winklevoss, Mark lanza su propio proyecto, que les trae a él y a Eduardo un éxito inmediato. Los Winklevoss les acusan de plagio. Por este y otros motivos, surgen las primeras diferencias entre los dos amigos. La entrada en escena de Sean Parker, que cautiva a Mark, hace perder influencia a Eduardo. Después de que Mark se traslade a California, el enfrentamiento entre él y Eduardo llega a su cénit.

Segundo punto de giro: Eduardo congela las cuentas de Facebook poniendo en peligro la supervivencia de la empresa (minuto 93)

Tercer acto: Gracias a la gestión de Sean, Facebook consigue un inversor multimillonario. En la subsiguiente ampliación de capital, Eduardo es víctima de un truco legal por parte de Mark y Sean. Su participación en la empresa queda drásticamente reducida. La amistad entre los dos ha acabado. Un acuerdo extrajudicial resolverá el asunto, pero Mark queda más solo que nunca.

Nota sobre estructura: al salir del cine, hubiera apostado por la secuencia en la que Eduardo firma el contrato "tramposo" como segundo punto de giro. Después, pensándolo un poco y fijándome en el minuto de película en el que sucedía (tarde, aproximadamente en el 100) me decido por el momento del enfrentamiento entre Mark y Eduardo, la amenaza del primero al segundo de que “se va a quedar por el camino” si no se incorpora en cuerpo y alma a Facebook y la venganza de Eduardo congelando las cuentas. Creo que es el enfrentamiento decisivo, el que desencadena todo lo que viene después. La firma del contrato es sólo una consecuencia para un personaje “secundario”,

Protagonista

Mark Zuckerberg (*)

Antagonistas

Eduardo Saverin, hermanos Winklevoss, Divya Narendra, abogados, etc.

Objetivo del protagonista:

Sacar adelante una gran red social “que mole”

Aliados:

Eduardo Saverin, Sean Parker, otros trabajadores de FB, abogados, etc.

Obstáculos, reveses:

Demandas judiciales, obstáculos económicos, autoridades académicas, problemas de comunicación (dificultad para relacionarse)…

Mi análisis:

Empecemos con algo objetivo y desapasionado: el de “La Red Social” me parece un guión maravilloso, daría mis dos manos por escribir así, sino fuera porque las necesitaría para poder escribirlo. Suele destacarse el ingenio de Sorkin para los diálogos ingeniosos y, a la vez, profundos, pero creo que en esta película tiene especialmente mérito la estructura: lo maravillosamente que fluye esta historia llena de saltos en el tiempo que, aunque no lo parece, es, en el fondo, una película de abogados.

Lo es en, por lo menos, dos sentidos. Primero, porque son las declaraciones de los diferentes personajes en reuniones extrajudiciales las que conforman la estructura de la historia: durante casi toda la película seguimos el testimonio de Eduardo (y también el de los Winklevoss en su “subtrama”). Es una especie de película de "juicios" muy hábilmente camuflada.

En segundo lugar, digo que esta es una película de abogados porque parece haber sido escrita entre Sorkin y un equipo de letrados. Escribir sobre hechos reales, sobre personajes vivos (y muy ricos) puede suponer un montón de problemas legales. Me da la impresión de que eludirlos ha influido en muchas decisiones de guión.

La práctica habitual para intentar librarse de problemas legales cuando se aborda un hecho real es comprar los derechos para adaptar un libro sobre el asunto. El guión debe ceñirse a los hechos que el autor ha investigado. Será este autor quien deba hacer frente a cualquier responsabilidad legal caso de que su investigación se revele falsa. (Otra opción es esperar a que haya una sentencia judicial sobre el caso y tomar la versión “probada” como fuente principal para el guión).

Esto hicieron los productores de la película. Adquirieron los derechos de "Multimillonario por accidente" de Ben Mezrich, quien, como decía más arriba, tuvo como fuente principal a Eduardo Saverin, el cofundador de Facebook finalmente “traicionado” por Zuckerberg. Mi tesis es que esto tiene que ver con…

La curiosa cuestión del punto de vista en “La Red Social”

No soy un gran experto sobre el asunto del punto de vista, pero incluso a mí me llamó la atención cómo, pese a que Mark es el protagonista de la historia, el guión adoptaba otros puntos de vista, especialmente en los momentos más peliagudos, de hecho, alrededor de los dos puntos de giro de la historia: 1º no asistimos a la decisión de Mark de crear Facebook tras escuchar la idea de los Winklevoss (saldremos del cine sin idea clara sobre qué le llevó, en ese momento, a tomar esa decisión o a qué se debieron, realmente, sus “largas” a los Winklevoss) y 2º tampoco presenciamos los motivos por los que Zuckerberg decide tender esa “trampa legal” a Eduardo. Evidentemente, el guionista aporta información (tal vez demasiada, de esto hablaré más abajo) que nos puede ayudar a llenar esos huecos, a imaginar esas escenas, pero los motivos reales de la actuación de Zuckerberg en estas dos grandes decisiones siempre nos resultarán misteriosos.

El desplazamiento del punto de vista a Eduardo es especialmente llamativo en el último tercio de la película, cuando, realmente, los dos personajes se separaron en, por lo menos, dos sentidos. Como es lógico, la primera parte, la que se desarrolla principalmente en Harvard, en la que los dos socios eran amigos y vivían muy cerca, no muestra esta “carencia”: el relato de Eduardo nos da una información bastante completa (con esa relevante excepción: no sabemos hasta qué punto “plagió y distrajo" conscientemente a los Winklevoss y Cía.). De pronto, en cambio, cuando Mark se muda a California, casi todo empezamos a verlo desde los ojos de Eduardo.

Y, como ya comenté en el caso de “Buried”, suele ser mucho menos interesante la víctima que el verdugo. Imagino que los motivos de esta decisión de guión son legales. El inmenso talento del guionista, del director y de todo el equipo hacen que, al menos en mi opinión, esta limitación (no poder ficcionar escenas importantes sobre el personaje de Zuckerberg) pase bastante inadvertida. Sorkin y Fincher hacen incluso de necesidad virtud y convierten el hermetismo del protagonista en uno más de sus actractivos. Eso sí, a algunos espectadores la incapacidad de conocer qué mueve a Mark puede impedirles empatizar con él y, en consecuencia, producirles la impresión de que la película es demasiado “fría”.

Sin embargo, creo que la película, hasta donde puede, sí da ciertas pistas sobre qué es lo que ocurre en la mente de su protagonista. Y, coincidiendo con lo que escribía Jonás Trueba en su blog, eso es precisamente lo que menos me gusta de esta película.

Como dice Ángela Armero en su post de este último viernes, aquí en Bloguionistas, sobre su experiencia escribiendo “Alfonso, el príncipe maldito”, “a la hora de contar las vidas de personajes que existieron en realidad, hay que buscar relaciones entre hechos, causas y efectos; puede que existieran, o puede que sean cosecha nuestra.”

Sorkin (y tal vez también Mezrich, no he leído el libro), al no tener acceso a las causas reales que mueven a Zuckerberg (acceso que, como dice en este post Ana Sanz Magallón, muy posiblemente ni siquiera el propio Zuckerberg tenga), se decide por sugerir unas cuantas posibles causas de su actuación. Dos de ellas están muy presentes en la (por otra parte memorable) escena inicial.

Vamos con ellas:

- Zuckerberg no es capaz de mantener relaciones afectivas o sociales significativas: ser abandonado por una chica le lleva a crear Facemash, precursor de Facebook.

- Zuckerberg es un tipo ambicioso que quiere trepar en la escala social y está obsesionado por entrar en clubs elitistas.

La película recuerda con cierta frecuencia estos dos posibles resentimientos (contra las mujeres y, sobre todo, contra el “establishment” elitista) como motores del protagonista. Entiendo que escribir sobre un personaje real puede ser muy problemático y que uno puede tener que llegar a crear de su propia cosecha conexiones causales (no sé si entiendo esta necesidad, realmente, pero bueno, sigamos) entiendo que Sorkin haya sentido esta necesidad pero... ni siquiera la propia película es coherente con esta decisión ya que, a lo largo de “La Red Social”,

- Zuckerberg nunca hace un intento de ligar con una chica, ni siquiera llama a la chica de la que se le supone enamorado (sólo trata de hablar con ella cuando se la encuentra casualmente)

- Zuckerberg no hace un solo intento de entrar en un club elitista, tampoco se comporta como un tipo que ame los lujos o la pompa cuando la fortuna le sonríe

Personalmente, siempre hay más de una causa para el comportamiento de un personaje, me pongo muy nervioso. Puede ser que el personaje trate de engañarse con algún pretexto, pero la razón por la que actúa debe de ser, en mi opinión, una. El guionista debe conocerla y el espectador atento debe sentirla. Creo que las dos razones enunciadas más arriba son elementos a los que el guionista ha dado demasiada importancia (tal vez también por utilizar una versión de los hechos dada por las "víctimas" de Zuckerberg) pero, en cambio, como explico más arriba, no son coherentes con el resto del retrato del protagonista.

En mi opinión, el verdadero motor del personaje está también en la película, es más simple y claro que los otros dos sugeridos: Mark Zuckerberg quiere crear una red social que “mole”: no le importa el dinero que pueda ganar con ella, no le importan los amigos que pueda perder para conseguirlo, no le importa el prestigio social, entrar en un club elitista, tampoco el éxito entre las chicas…

Todo lo que he escrito se refiere únicamente a la película, así que no es necesario recurrir a cómo fueron los hechos de la vida real para analizar si "La Red Social" de un constructo dramático coherente o no. Sin embargo, parece que en este caso, la realidad, al menos según declaraciones de Zuckerberg, se ajusta bastante al retrato del monómano accidentalmente multimillonario que hubiera podido ser “La red social” si sus autores se hubieran contenido un poco a la hora de echarle especias al guiso.Pequeña nota: "La Red Social" es una gran película sobre la fundación de Facebook. Sin embargo, apenas vemos el funcionamiento de esta red social, como parecía anunciar este hipnótico trailer que, en mi opinión, tiene un poder de evocación lamentablemente ausente de la película que anuncia. (Por cierto, las primeras palabras del fragmento de "Creep" utilizado dicen: "I don't care if it hurts. I wanna have control" - "Me da igual que duela, quiero tener el control").

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1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sí, estoy de acuerdo en que el motivo es un poco disperso en cuanto parece que el detonante de todo es la ruptura con la novia. También que quiera hacer la red socia mejor del mundo, y también entrar en un club elitista donde al principio le reciben en el cuarto de las bicicletas.
Pero bajo mi punto de vista, es un poco el nexo que une estas tres circunstancias, que es el orgullo y la soberbia. Para mí ese es el motor de todo.

10:25 a. m.  

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